Un proyecto en común. Art Academy, Nintendo y EducaThyssen
Imagen de la consola DS con el juego Art Academy
Muchos ya conoceréis el proyecto que hemos puesto en marcha estos meses junto a Nintendo. La propuesta vino de Nintendo España ya que buscaban un socio para testar el programa y explorar sus posibilidades en el Museo. Desde el Área de Inverstigación y Extensión Educativa, propusimos evaluar sus posibilidades como herramienta educativa. Pronto descubrimos un buen número de posibles aplicaciones de Art Academy y de diferentes formas de integrar la consola y el programa en algunas de nuestras actividades, entre ellas se van a utilizar en los talleres de verano para niños y en los programas de educación social, concretamente en los que buscan la estimulación a través del arte de personas con deterioro cognitivo. Pero las posibilidades son muchas.
Hace unas semanas leí en un periódico una breve entrevista con Marck Prensky, se titulaba “No escuchamos a medio mundo: los menores de 25 años”. En ella, este experto en educación y aprendizaje lanzaba muchos mensajes relacionados con la educación, los jóvenes y las tecnologías. Entre ellos una reflexión que conpartimos desde el Museo: porqué seguir educando como se hacía hace cientos, miles de años, en una sociedad en las que las maneras de acceder al conocimiento, de transmitir la información, ha cambiado tan radicalmente.
Respecto a la experiencia con públicos, hemos constatado que su carácter adictivo, no solo contagia de ese interés a niños o jóvenes, sino que también ha interesado enormemente a personas adultas. Evidentemente no es la misma experiencia… pero, al fin y al cabo, ¿no ha cambiado enormemente las formas de producción artística en las últimas décadas? Ya no se hace solamente pintura de caballete, también se produce arte a través del vídeo, de la informática, etc.
Aún es muy pronto para evaluar el alcance de la experiencia. El proyecto nos ilusiona mucho porque es una forma distinta de acercarse a las obras de nuestras colecciones. Lo que proponemos es que el participante nos se enfrente a la obra desde un lugar de espectador tradicional, en el que lo interpretativo tiene que ver mucho con lo contemplativo y no con lo experiencial. Nuestra propuesta es que el participante parta de una de nuestras obras y la interprete, reinterprete o sirva de detonante creativo, pero siempre desde la experiencia de la creación.
Si quieres saber más sobre el proyecto, sigue el enlace.


